Ventajas económicas del GLP – Autogás

El ahorro directo frente a combustibles como el diesel o la gasolina puede llegar al 45%, a lo que hay que añadir ventajas relacionadas con el ahorro en mantenimiento, y ventajas relacionadas con el aumento de la durabilidad del motor.

En relación a los motores diesel, aunque el ahorro final en carburante “solo” es de un 15-20%, hay que añadir el ahorro en el mantenimiento, ya que el coste en mantenimiento de los motores que funcionan con Autogas – GLP es mucho más económico que el de los diesel, debido al precio más económico de los repuestos, la sencillez de funcionamiento, y el menor tiempo de mano de obra. Los motores diesel actuales, cada vez incorporan más elementos tecnológicos con el fin de extraer más energía al combustible (turbos de geometría variable, common rail, bomba de combustible de alta presión…), lo que hace por otra parte que cualquier avería suponga un gran desembolso. Si no lo tiene claro, pregunte lo que le costaría la sustitución de un turbo, o unos inyectores sucios o defectuosos.

La comparación con los motores gasolina, se decanta igualmente a favor del Autogas – GLP por varias razones. El ahorro de carburante es de entre un 40-45%, pues no es lo mismo pagar 1,52€ el litro que 0,78. Sin embargo, y como comentábamos antes, existe un beneficio nada despreciable en el aumento de la durabilidad de los motores que funcionan con Autogas, que se traduce en una reducción importante de averías, y un aumento muy significativo en la vida del motor (menor desgaste de cilindros y segmentos, menor suciedad en válvulas, etc.)  lo que redunda en seguridad, fiabilidad, y un mayor precio de reventa.

Conclusión:

El precio del Autogás – GLP se sitúa en Europa en torno a la mitad del de la gasolina o el diesel. La razón es la siguiente: hay un excedente importante a nivel mundial de GLP tanto por su baja demanda, como por los excedentes que se producen durante las diferente etapas del tratamiento y procesado del petróleo. Este escenario se va a mantener con mucha seguridad por muchos años, porque no depende factores externos, sino que se fundamenta en los altos excedentes, la baja demanda, y la necesidad de emplear en algo útil y rentable este combustible. Una consecuencia de este interés, digamos que estratégico, en favorecer el consumo del GLP es la aplicación de tasas fiscales muy favorables, y siempre muy por debajo de las aplicadas en otros combustibles. Esta política se manifiesta en la Directiva europea CE/2003/96, que prevé exenciones fiscales que permitirán a los estados miembros aplicar tasas nulas al GLP y al gas natural. A estos factores económicos se suman otros, no menos importantes que afectan a la salud pública, e indirectamente también a las arcas públicas, pues el ahorro en sanidad que se puede calcular que se deriva del uso del GLP en las ciudades, principalmente el descenso de problemas respiratorio, es considerable.